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Opiniones Becas Eurolingua 2025

Seguimos esforzándonos año tras año (y cada año con más fuerza e ilusión) para sacar adelante las Becas Eurolingua y poder dar así la oportunidad a 20 estudiantes de vivir una experiencia muy enriquecedora y especial que les ayuda no sólo a mejorar su nivel de inglés sino a crecer a nivel personal.

 

Pincha en los enlaces para poder consultar los programas que han realizado los adjudicatarios:

Ha sido una experiencia increíble. Todo lo desconocido al principio da un poco de miedo, pero el hecho de contar con la agencia para resolver cualquier problema que pueda surgir y conocer a un montón de gente que está en la misma situación que tú solventa cualquier inquietud. Estoy muy agradecida de haber tenido esta beca y haber podido mejorar mi inglés. Además, la organización del programa te permite aprovechar todas las tardes y fines de semana para lo que quieras. En mi caso, he estado en actividades de la escuela visitando la Galería Nacional, el Phoenix Park repleto de ciervos o los Jardines Botánicos con sus ardillas. Otras tardes bastaba con tomar algo disfrutando de la compañía de tus amigos. También me han gustado mucho los pueblos de costa, los acantilados y playas, a muy poca distancia de Dublín en tren. En mi caso, mis favoritos fueron Malahide, Howth y Bray. Mis compañeros y yo también viajamos a Belfast, a unas pocas horas de bus desde Dublín, muy interesante para conocer más sobre el Titanic. Más allá del idioma, creo que la experiencia me ha servido para enriquecer mi cultura y me llevo a muy buenos amigos.

Lourdes Barriga

Badajoz

Si tuviera que definir esta experiencia en una sola palabra sería: única. Vivir dos semanas en un país extranjero, tener la posibilidad de practicar inglés en un país como Irlanda y compartir la experiencia con compañeros como los que tuve es algo que no tiene precio. Este viaje es algo que recomendaría a cualquiera que le guste viajar, ya que además de aprender y mejorar nuestro nivel de inglés, visitamos lugares increíbles, vimos focas, ciervos, ardillas, parques inmensos, monumentos históricos, acantilados increíbles… En definitiva, la experiencia ha sido un 20 sobre 10. ¡Muchas gracias Eurolingua!

Javier Ruiz

Malaga

Me siento muy afortunada de haber podido formar parte de la edición de Becas Eurolingua 2025. Prometí que, en caso de recibir la beca, haría todo lo posible para aprovechar cada minuto y así ha sido. Desde el primer momento en que llegué a Dublín me sentí como en casa. Nunca pensé que ocho desconocidos pudieran convertirse en personas tan cercanas en tan solo un par de semanas. Las clases de inglés en la escuela me encantaron, no fueron como las que estaba acostumbrada a recibir. Hablamos muchísimo en inglés mediante debates y juegos. Nuestro profesor Conor hacía todo lo posible para que esas horas fueran dinámicas y divertidas, además de explicarnos curiosidades sobre Irlanda y resolver todas nuestras dudas. La escuela también organizaba actividades por la tarde, donde pude conocer a más personas fuera de mi alojamiento o de mis compañeros de clase. Dublín me encantó, hay muchísimas cosas para visitar y, a pesar de que apenas descansamos, dos semanas resultan cortas para todo lo que se puede ver. También tuve la oportunidad de viajar a algunos sitios más allá de la capital, como Trim, Howth, Bray o incluso Belfast. Gracias a Eurolingua por otorgarme el privilegio de poder viajar a Irlanda durante dos semanas con esta beca. Estoy muy agradecida por haber podido visitar lugares que jamás hubiera conocido y, sobre todo, gracias a esas personas que hicieron de esta experiencia un recuerdo inigualable.

Jana Alonso

Zamora

Este año tuve la suerte de gozar de dos semanas en Derry, becado por Eurolingua, cosa de la cual no puedo estar más agradecido. Fue un poco inesperada la oportunidad, pero nunca dije que no por lo única que es. Tengo que admitir que no conocía mucho sobre Derry antes de ir y no era el destino que más me llamaba la atención, pero ahora que he vuelto me parece un sitio increíble. Tanto su historia, algo dura y persistente todavía; sus gentes, la mayoría personas dispuestas a ayudar y que intentan hacerse entender; sus monumentos y comercios locales y también sus conexiones con el resto de Irlanda, como el súper económico tren que te lleva a sitios como a enormes playas o incluso Belfast. Sobre la escuela, las actividades, los profesores y los monitores solo puedo decir cosas buenas. Las clases, algo que a primera vista tiene pinta de algo aburrido, son súper dinámicas gracias a sus profesores y sus grupos reducidos que facilitan tanto el aprendizaje como la diversión. Las actividades te ayudan a conocer cosas de Derry y hacen que pases más tiempo con tus compañeros, haciendo muchas amistades. Los monitores, tanto de Eurolingua como del colegio, son todos personas increíbles que se preocupan por todo el mínimo detalle para que todo vaya bien. Finalmente, la familia fue también de 10, metiéndome de lleno en la cultura irlandesa y haciendo que no tenga puntos negativos en todo el viaje, ¡una experiencia inolvidable!

Marcos Varela

Ourense

Cuando recibí la notificación de que había recibido la beca y empecé los preparativos no pude evitar empezar a imaginar cómo sería la experiencia que iba a vivir, lo único que deseaba era mejorar el inglés, conocer cómo era Irlanda y su cultura y hacer buenos amigos con los que divertirme durante mi estancia ahí. Y ahora, dos semanas después de que empezara la aventura, ya estoy de vuelta en casa, haciendo un repaso a todo lo que he vivido. Tras haber reflexionado sobre ello, puedo decir que han sido dos semanas fabulosas, mejor de lo que me esperaba, he conocido a gente extraordinaria con la que he compartido momentos muy bonitos, he podido poner a prueba mis capacidades para desenvolverme en un país extranjero y ser «independiente», y por supuesto, no me olvido del inglés, he aprendido algo de vocabulario nuevo y he mejorado mi fluidez. Por tanto, con todo esto, puedo concluir que me alegro mucho de haber optado a la beca y haberla podido exprimir al máximo, ya que ha sido una experiencia inolvidable.

Unai Bernal

Zaragoza

Hace apenas dos semanas comencé una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida: un viaje a Dublín, Irlanda, gracias a la Beca Eurolingua. Durante este tiempo, no solo he mejorado mi nivel de inglés, sino que también he vivido una verdadera inmersión cultural que recordaré siempre. Antes de coger el avión, tenía muchas expectativas: mejorar mi fluidez en inglés, conocer gente nueva y explorar una ciudad diferente. Desde el primer día, se cumplieron todas ellas. Las clases de inglés eran dinámicas y enfocadas en la comunicación oral, lo que me permitió ganar confianza rápidamente. El profesor nos ayudaba a sentirnos seguros hablando en inglés mientras que nos aportaba trucos para mejorar y resolvía nuestras dudas. Además del estudio, la experiencia estuvo llena de actividades culturales. Visitamos lugares como Trinity College, el Castillo de Dublín y los acantilados de Howth. Cada excursión fue una oportunidad para practicar el idioma en un contexto real y para conocer mejor la historia y la belleza natural de Irlanda. Uno de los aspectos que más valoro es la gente que conocí. Compartí momentos con estudiantes de otros países y con locales, lo que me ayudó a abrir la mente y a entender otras formas de vivir y pensar. Considero que estos momentos de intercambio de cultura me han enriquecido mucho, tanto personal como profesionalmente, para poder viajar a otros países en un futuro. Volví de Dublín con mucho más que un mejor nivel de inglés: gané independencia, confianza y muchos amigos internacionales. Recomiendo esta experiencia a cualquiera que tenga la oportunidad de vivirla. No se trata solo de aprender un idioma, sino de crecer como persona.

Lucia Diaz

Sevilla

Gracias a las Becas Eurolingua he podido disfrutar de dos semanas maravillosas en Dublín. Esta experiencia me ha permitido no solo mejorar mi nivel de inglés y mi fluidez, sino también conocer a gente increíble de muchos países diferentes y sus increíbles culturas. Durante estas dos semanas he asistido a clases de inglés por las mañanas, con un profesor estupendo que las hacía súper amenas y dinámicas, donde la mayoría del tiempo hablábamos entre nosotros tanto para mejorar vocabulario como para quitarnos esa vergüenza que teníamos todos al principio. Algunas tardes, la escuela organizaba actividades en las que te daban la oportunidad de conocer diferentes zonas de Dublín y de hacer diversas actividades muy interesantes y divertidas. Las otras tardes nos juntábamos toda la gente de clase o del apartamento y visitábamos pueblos costeros de los alrededores de Dublín o incluso, si teníamos más tiempo nos íbamos a zonas más alejadas como Cork o Galway. Quiero agradecer a Eurolingua por su atención y compromiso desde el principio hasta el final de la experiencia y por todas las facilidades que pusieron desde el primer día que envié mis datos. Tienen una gran profesionalidad que te hace sentir segura durante todo el viaje y que, sin duda, recomendaría a cualquier persona interesada en realizar esta experiencia. Espero poder volver algún día a este gran país :)

Andrea Jimenez

Guadalajara

Acabo de regresar de dos semanas increíbles en Derry, Irlanda, y no puedo evitar sonreír cada vez que lo recuerdo. La ciudad tiene un encanto único, con su historia, su gente acogedora y ese ambiente auténtico que no se encuentra en todas partes. Cada rincón de Derry tiene algo que contar, y me lo he pasado tan bien que ya estoy pensando en cuándo volver. Echo de menos las actividades y juegos de por las tardes, las fiestas y bailes de por las noches, y las excursiones de los sábados. Todas ellas súper bien organizadas y pensadas al detalle para que disfrutáramos al máximo. Hice amigas con las que conecté desde el primer momento, y juntas hicimos que cada día fuera especial. Compartimos historias, descubrimos rincones escondidos de la ciudad y creamos recuerdos únicos que voy a llevar conmigo siempre. Además, los hosts con los que me quedé fueron encantadores. Nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento, siempre atentos y simpáticos. El tiempo en familia era maravilloso e incluso nos invitaron a una barbacoa en la que pudimos pasar tiempo con muchos otros nativos y hasta nos enseñaron a jugar al tenis. Siempre estaban dispuestos a ayudarnos con nuestro inglés y pasar tiempo con nosotras. Me siento muy afortunada por la familia que nos tocó. Gracias a ellos, nuestro tiempo en Derry fue espléndido e hicieron esta experiencia inolvidable. Derry fue mucho más que un destino: fue el lugar donde nacieron amistades que valen oro, y donde me sentí parte de algo desde el primer día.

Paula Reboleiro

A Coruña

Recuerdo los nervios del primer día en el aeropuerto, esperando para conocer a algunos de los que serían mis compañeros durante las próximas dos semanas. Solo era una niña cargada de ilusión por empezar una experiencia inolvidable y una maleta con todas las cosas necesarias para ello. Una vez monté en el avión y llegué a Dublín, el tiempo empezó a correr muy deprisa: montamos en el bus, llegamos a la residencia, conocimos al resto de compañeros, cenamos… Y así, nos quedamos hablando de mil y una cosas hasta que nos caímos del sueño. En ese momento supe que las dos semanas que me esperaban iban a ser brutales. Efectivamente así fue, al día siguiente estaba en clase, conociendo a aun más gente en una academia genial y yendo a la compra con mis nuevos amigos. Aquí empezaron mil historias diferentes: tardes en los pubs, cenas todos juntos, noches de películas, practicar nuestro inglés con otra gente… Por las tardes aprovechábamos para ver Dublín y visitar pueblos que de otra manera nunca habría visto. Lo mejor fue el fin de semana cuando nos fuimos de excursión todo el día fuera a ver unos acantilados. Y poco a poco las dos semanas fueron pasando sin que ninguno nos diéramos cuenta. De repente llegó la hora de despedirse y creo que no nos pudo dar más pena. Estas dos semanas tan increíbles de aprender y conocer llegaban a su fin. Solo una semana después de irme ya siento nostalgia de todo esto. Solo me queda agradecer a Eurolingua y todo el equipo por la posibilidad de vivir una experiencia tan inigualable como esta que sé que no habría podido vivir de otra manera. Me parece una oportunidad única para perfeccionar el idioma y pasar dos semanas increíbles.

Clara Lopez

Pontevedra

Sin duda estas han sido dos semanas increíbles e inolvidables. Iba con muchas expectativas y con una mente muy abierta a probar de todo y creo que la realidad sobrepasó lo que imaginaba. Todo fue maravilloso. Empezando por la casa y la host. La ubicación era perfecta; cerca del centro, una casa grande y bonita. No podría haber pedido más. El hecho de poder ir andando a prácticamente cualquier sitio era un lujo, porque me permitía irme de las últimas de los planes por la tarde y no tenía que preocuparme por los buses. Además, mi host, Bernie, es una mujer maravillosa. Muy amable y graciosa, me trató tanto a mí como a mi compañera con mucha amabilidad y cariño. Sobre las clases solo puedo decir que mis profesores eran encantadores. Presté siempre mucha atención y me interesé al máximo cuando nos hablaron de Irlanda y su cultura y las pequeñas clases de historia con Connor fueron mis favoritas, en general disfrutaba mucho en sus clases y me pareció un gran profesor. Después están todas las actividades. Algunas más entretenidas que otras, pero todas nos hicieron pasar un buen rato en compañía de los otros, fomentando nuestra competitividad y haciendo que exploráramos la encantadora ciudad que es Derry; muchas veces acompañados por nuestros monitores, Alberto y Carmen, dos personitas maravillosas que ayudaron a que todo fueran tan genial como resultó. Para finalizar solo me queda hablar de las personas que he conocido en mi estancia allí. No puedo estar más agradecida. En muy poco tiempo he hecho amistades que espero mantener toda la vida. Voy a llevar siempre conmigo todas las risas que acababan en dolor de barriga; todos los secretos contados, con lágrimas incluidas; todos los desastres mayoritariamente producidos por el mismo individuo; todos los recuerdos y experiencias… Quería que mi primera experiencia así fuera algo inolvidable y definitivamente esas dos semanas van a ser algo que voy a llevar grabado a fuego tanto en la memoria como en el corazón. ¿Quién me diría a mí, ese domingo 3 de agosto, que en solo un par de horas iba a conocer a las personas que se convertirían en mi pequeña y fugaz familia? Sin duda volvería a repetirlo mil veces más.

Amaia Troncoso

Pontevedra

Hace unos meses recibí la mejor noticia que podría haber tenido: había sido becada para estudiar en Dublín durante dos semanas. En ese momento empecé a saltar de alegría, y hoy, un día después de volver, puedo decir que no fue en vano. Durante estas dos semanas he recibido las mejores clases de inglés de toda mi vida, he conocido y aprendido de personas de diferentes culturas y he podido ver cada rincón de Dublín. He crecido personalmente, volviéndome un poco más independiente y he practicado inglés de la mejor manera posible, en las diferentes situaciones del día a día y conociendo a personas de otros países. Quiero dar especial mención a las clases. Fueron muy divertidas y dinámicas, y nos permitieron practicar mucho el inglés hablado. Además, también aprendí gracias a ella y a las actividades que Eurolingua organiza por la tarde, acerca de la cultura e historia irlandesa, que me fascinó. Por todos estos motivos, doy infinitas gracias a Eurolingua. Sin vosotros no habría sido posible vivir una experiencia tan maravillosa que quedará para siempre en mi corazón.

Andrea Llebres

Granada

Aunque no era mi primera vez haciendo un curso de inglés en el extranjero, estas dos semanas en Dublín han sido totalmente diferentes y muy especiales. Gracias a la Beca Eurolingua, he tenido la oportunidad de vivir una experiencia única que ha combinado aprendizaje, descubrimiento cultural y muchas nuevas amistades. Desde el primer día, me sorprendió lo dinámicas que eran las clases. No se trataba solo de seguir el libro de texto, sino de participar activamente a través de actividades que fomentaban la expresión oral y escrita. Cada sesión estaba pensada para que aprendiéramos de forma práctica, siempre aplicando los contenidos del temario en situaciones reales de comunicación. Esto hizo que mi inglés mejorara de forma natural y casi sin darme cuenta.  Uno de los aspectos más enriquecedores del curso fue la gran variedad de actividades organizadas por la escuela cada tarde. Todo el alumnado estaba invitado a participar, y era una oportunidad perfecta para conocer la ciudad de primera mano, descubrir rincones únicos y, sobre todo, conectar con personas de distintas partes del mundo. Estas actividades creaban un ambiente muy acogedor, donde era fácil sentirse parte de una comunidad internacional. Tuve la suerte de alojarme en un apartamento muy cerca de la escuela, lo que me permitió moverme con total comodidad. El piso contaba con un amplio salón y una cocina completamente equipada, lo cual facilitó muchísimo la convivencia. Compartir esos días con mis compañeros fue una parte fundamental de la experiencia: cocinábamos juntos, nos reíamos, y cada noche compartíamos lo que habíamos hecho durante el día. Pequeños momentos que se convirtieron en grandes recuerdos. Sin duda, lo más duro del viaje fue el momento de la despedida. Al igual que me pasó a mí al llegar, otros compañeros se iban, y eso hacía más evidente lo efímero de la experiencia. Aunque solo fueron dos semanas, los lazos que se crean en este tipo de vivencias son muy intensos. Marcharse y dejar atrás a personas con las que has compartido tanto en tan poco tiempo no es fácil. Esa sensación de vacío que queda al despedirte es, curiosamente, también una prueba de lo mucho que ha valido la pena. Esta estancia en Dublín ha sido mucho más que un simple curso de inglés. Ha sido una inmersión total en otra cultura, una oportunidad para abrir la mente, mejorar mis habilidades comunicativas y, sobre todo, crecer como persona. Me llevo aprendizajes, anécdotas, nuevos amigos y la certeza de que cada viaje es una puerta abierta a algo nuevo. Si estás pensando en hacer una experiencia similar, no lo dudes. A veces, lo que comienza como un simple curso acaba siendo una aventura que recordarás toda la vida.

Paula Ferre

Alicante

Mi viaje a Derry con Eurolingua ha sido de las mejores experiencias de mi vida. Era la primera vez que me iba sola al extranjero y repetiría sin dudarlo. He hecho un montón de amistades que recordaré siempre y por supuesto seguiré en contacto con ellos. Mi host family ha sido estupenda, tratándonos a mí y a mi compañera como sus hijas y preocupándose por nosotras todo momento. Y por no hablar de todo el inglés que he aprendido, llevando a la práctica todo lo aprendido, que es más complicado de lo que parece jaja. En fin, una experiencia única que recomiendo a cualquiera y que estoy segura que repetiré si tengo la oportunidad. ¡Muchas gracias Eurolingua!

Carmen Reimunde

Lugo

Estas dos semanas en Irlanda han sido una buena experiencia. He podido mejorar mi inglés, sobre todo al hablar en clase y con otros residentes de nuestro alojamiento. Al compaginar clases y excursiones en ningún momento se siente pesado o forzado la estancia. Hicimos algunas excursiones a sitios muy bonitos, y también pasamos tiempo con otros estudiantes de diferentes países, lo que hizo todo más interesante. Considero que es una muy buena oportunidad de conocer otras culturas y a la vez aprender el idioma. En general, fue una experiencia positiva que me ayudó a practicar el idioma y a conocer un país diferente. Gracias a Eurolingua por hacer posible este viaje.

Dario Zurron

Madrid

Antes de estas dos semanas en Irlanda, no me podía imaginar la gran experiencia que me esperaba. Sobre todo, ha sido una gran suerte coincidir con compañeros tan increíbles, con los que descubrir tantos sitios diferentes y vivir tantas experiencias: los leones marinos en Howth, las ardillas del Jardín Botánico, Dalkey, el Zoo de Dublín, Kilkenny, los impresionantes casillos, la naturaleza irlandesa, las interminables playas y muchísimos lugares más. Sin duda, he ganado confianza y fluidez a la hora de hablar inglés, que era justo lo que buscaba. Gracias a las clases, en las que hablábamos continuamente en inglés, y a conocer gente de otros países, ha sido también una gran experiencia cultural. Quiero hacer una mención especial a mi profesora Melody: gracias por hacer las clases tan dinámicas y entretenidas. Personalmente, me ha gustado mucho poder convivir con mis compañeros en el apartamento. Tener el salón y la cocina como espacios comunes nos ha permitido compartir momentos muy especiales y estar todos juntos. Esta experiencia me ha hecho salir de mi zona de confort y darme cuenta de lo mucho que puedo adaptarme a nuevas situaciones. Volveré a casa con una mentalidad más abierta y muchas ganas de seguir explorando el mundo. Recomiendo esta experiencia a cualquier persona que quiera mejorar su inglés, hacer nuevas amistades y descubrir una cultura alucinante. Irlanda es un país lleno de naturaleza e historia, y su gente no podría ser más amable.

Laura Molina

Zaragoza

Durante estas dos semanas he vivido una experiencia maravillosa junto al programa de becas de Eurolingua. Por supuesto aprendí muchísimo inglés y he practicado mi nivel con otros estudiantes de España, pero es que además tuve la oportunidad de conocer a gente genial y hacer un montón de amistades que espero que duren muchos años. Eurolingua lo pone todo muy fácil dejándote disfrutar al máximo de la beca sin preocupaciones. Es un programa que recomendaría a todos aquellos interesados en conocer mundo y mejorar su habilidad hablando inglés y lo volvería a hacer si pudiera sin dudas. Le doy mil gracias a mis monitores Alberto y Carmen y a Eurolingua por hacer de estas dos semanas algo increíble.

Sara Mendez

A Coruña

Quiero dar las gracias a Eurolingua por la oportunidad que han dado, en la cual he crecido tanto a nivel académico como personal, en compañía de mi host family y de todos los nuevos amigos que he hecho. Mi estancia en Derry ha sido una experiencia completamente inolvidable. Mi host family era maravillosa, eran super atentos y estaban dispuestos a ayudarme en todo lo que necesitaba, gracias a ellos me sentí súper acogida desde el primer momento. Además, los monitores son muy majos y están para lo que sea, resolviendo cualquier duda posible. Las clases son súper dinámicas, en grupos pequeños, es imposible aburrirse. En ellas tienes que poner tu inglés en práctica constantemente, lo que hace que mejores un montón y tengas mucha más soltura al hablar el idioma. Derry es una ciudad preciosa en todos sus rincones, andar por sus calles ha sido como vivir en un cuento. Hay muchas cosas que ver y hacer, cada una más emocionante que la anterior. Por no hablar de las actividades y excursiones propuestas que me han servido para aprender más sobre la historia y cultura irlandesa, además de crear momentos únicos. Creo que ha sido una experiencia que muchos más estudiantes deberían vivir, ya que quedará marcada para siempre en sus memorias. Estas dos semanas se me han pasado demasiado rápido, me encantaría poder haberme quedado más tiempo. Me da mucha pena tener que despedirme de mi host family, amigos y monitores; ya que sin ellos nada de lo que he vivido sería lo mismo. Gracias una vez más a Eurolingua por concederme esta oportunidad que guardaré en mi corazón.

Sara Castrillon

A Coruña

Ya de vuelta, parece mentira que hayan pasado estos 15 días tan rápido. Ha sido una experiencia inolvidable. Me fui con muchos nervios, pero enseguida pude hacer nuev@s amig@s, las clases y los profesores excepcionales, la familia de acogida maravillosa, l@s monitor@s encantadores y siempre dispuestos a ayudarnos en todo. Pasé dos semanas estupendas, en todos los sentidos, tanto con todo lo que aprendí en las clases, ver cómo me desenvolvía en inglés, (siempre pensamos que sabemos menos), las excursiones, las actividades de la tarde, las salidas con l@s compañer@s, pasamos muchos ratos que nunca olvidaremos. Solo dar las gracias por la concesión de esta beca, de otra manera seguramente no podría vivir esta experiencia. Un 10 para la organización y un lujo poder disfrutarla. De nuevo muchas gracias.

Carla Pereira

Ourense

Gracias a la beca Eurolingua, pude participar en un curso de inglés en Dublín durante dos semanas. La experiencia me permitió combinar el aprendizaje del idioma con la inmersión en una ciudad con una amplia oferta cultural e histórica. Las clases, organizadas en grupos reducidos, se centraron en la práctica oral y en reforzar aspectos gramaticales. Valoré especialmente el enfoque lúdico de las mismas, ya que esperaba que fueran más tradicionales, pero me sorprendieron gratamente. Sentía que aprendía y disfrutaba al mismo tiempo. Mi profesor, John, nos animaba a participar sin miedo en clase y fue muy cercano y agradable. Además, tuve la oportunidad de conocer a personas de distintos países, lo que enriqueció la práctica del idioma fuera del aula, durante las pausas y excursiones. En cuanto a la estancia, la ciudad me ofreció múltiples actividades, desde visitas a museos hasta excursiones por sus alrededores. La organización por parte de Eurolingua y de la escuela fue inmejorable, con personal disponible para resolver dudas y orientarnos en todo lo necesario. Me gustaría destacar especialmente la atención individualizada de Fátima. En conjunto, estas dos semanas en Dublín me supusieron no solo un avance real en mi aprendizaje del inglés, ya que tuve muchas oportunidades de hablar en inglés y ganar fluidez; sino también una experiencia de contacto directo con otra cultura y su gente que resultó muy provechosa.

Guadalupe Gonzalez

Granada

Desde el momento en que estaba embarcando para coger el vuelo a Dublín, supe que esta experiencia me transformaría como persona. Se suele decir que cualquier cosa tiene sus altos y sus bajos, pero no, este viaje no fue un viaje de “altibajos”, fue una experiencia exclusivamente de altos y de partes positivas. ¿Pero qué es aquello que hizo de algo tan enriquecedor esta experiencia? Pues multitud de razones: Derry, el idioma, el país, la cultura, las actividades, pero, sobre todo, mis compañeros y amigos. Iré profundizando en cada una de ellas, siendo la primera Derry. Esta ciudad, escenario de nuestra película, ha sido perfecta para todo lo que ocurrió, siendo siempre un lugar acogedor, con gente agradable, cultura sorprendente, un acento un tanto complicado a veces, y sobre todo repleta de monumentos, murales y estructuras que le daban una belleza incomparable. Fueron decenas los lugares que visitamos, como la muralla, el Guildhall, el AOH, Foyle Street, Mural de Free Derry, Free Derry Museum… Y claro, la conexión y la accesibilidad que hay entre cada lugar es igual de importante que el lugar en sí, destacando Derry en esto, siendo una ciudad muy accesible en la que todo está muy cerca. Ahora sobre la cultura y la gente, los derrienses son muy amables, caracterizados por un acento un poco raro inicialmente, al que después le coges apego y lo haces parte de tu inglés. No obstante, algo muy impactante de esta ciudad es ver cómo es un lugar de unión heterogénea, puedes notar la diferencia entre ideologías, religiones, costumbres, procedimientos o comida sin perder el sentimiento de estar en una cultura compartida. Sorprendente cuanto menos. El siguiente término en la sucesión es el idioma, cuyas características en Derry son, como mínimo, interesantes. Para hacerse una idea, comparar el inglés típico de Derry con el inglés académico es como comparar el español andaluz con el español académico, por lo que adaptarse a ese inglés, aunque tengas un buen nivel, puede ser un reto. Cuenta con palabras muy curiosas como “Wee” para referirse a algo pequeño o expresiones como “What´s the craic?” para preguntar cómo van las cosas. A destacar también, un acento en el que cambian mucho la pronunciación de las vocales en palabras comunes como por ejemplo las palabras “bus”, “shower” o incluso “hello”. Aunque sin ninguna duda el modelo de aprendizaje, vía una inmersión lingüística y cultural, fue lo más destacado. Todos y cada uno de nosotros, notamos una mejoría en nuestro nivel. Y por último, pero no por ello menos importante, mis compañeros. Desconocidos que pasaron a ser conocidos, luego a amigos y posteriormente a personas que nunca olvidaré. Claudia, David, Emma, Guillermo, Jorge, Jimena, María, Mario, Sara R., Silvia, y quien amerita una mención especial, Alba, nuestra monitora, encargada no solo de orientarnos, sino de ayudarnos a disfrutar de este viaje. Gracias a todos y cada uno de ellos el viaje fue una experiencia monumental. Y no solamente fue un grupo maravilloso en el que el humor y las conversaciones fluían como la seda, sino que también pude hablar individualmente con ellos sin incomodidades. Aprendí de ellos, de sus lugares de residencia, de sus costumbres, idiomas, bailes, maneras de hablar y sobre todo el humor. Echo mucho de menos poder hablar con ellos y hacer nuestros chistes característicos en persona, cosas que solo nos hacían reír a nosotros pero que nos parecían hilarantes. Todos aquellos días; salidas a cenar, aunque un poco pronto para mi gusto; quedadas; risas en clase; paseos por Derry; reflexiones finales; despedidas; lágrimas… Todos ellos me cambiaron como persona y me hicieron crecer, nunca los olvidaré. Aunque a veces agrias, las despedidas son necesarias y, quizás en el momento no lo puedes ver por tu nostalgia de algo que acaba de pasar, gracias a ellas es que te das cuenta de lo agradecido que tienes que estar porque haya sucedido, no porque haya acabado. Y ese es mi caso, estoy agradecido con todos y todo, gracias Irlanda. Derry no es una experiencia que se pueda contar, es una experiencia que se vive, una experiencia eterna, definitivamente, la mejor experiencia de mi vida hasta la fecha.

Hugo Martinez

A Coruña

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